
martes, 15 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
La organización antitaurina PETA, en la lista de grupos terroristas de EEUU

Manifestación de PETA contra las corridas.
La agrupación ‘ecologista' y antitaurina PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) ha sido incluida en la lista de grupos terroristas por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que ha enviado a los agricultores una circular para que informen al Gobierno en caso de que sufran algún tipo de ataque o de amenaza.
Formación de ideología ‘antitaurina', suele manifestarse todos los años en los días previos de San Fermín por las calles del encierro para pedir el fin de los mismos y de las corridas de toros además de participar en manifestaciones contra la Fiesta.
Los ‘amenazados' por PETA en EEUU deberán indicar que ataques han sufrido en los últimos años. Además de incluir la opción del terrorismo internacional, aparecen otras opciones clasificadas como ‘ataques de grupos nacionales con intereses terroristas'.
En la lista, el gobierno de Barack Obama compara a PETA con otras organizaciones como el Frente de Liberación de la Tierra (ELF) o el Frente de Liberación de los Animales (ALF), que han sido investigadas y perseguidas por el FBI.
La agrupación ‘ecologista' y antitaurina PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) ha sido incluida en la lista de grupos terroristas por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que ha enviado a los agricultores una circular para que informen al Gobierno en caso de que sufran algún tipo de ataque o de amenaza.
Formación de ideología ‘antitaurina', suele manifestarse todos los años en los días previos de San Fermín por las calles del encierro para pedir el fin de los mismos y de las corridas de toros además de participar en manifestaciones contra la Fiesta.
Los ‘amenazados' por PETA en EEUU deberán indicar que ataques han sufrido en los últimos años. Además de incluir la opción del terrorismo internacional, aparecen otras opciones clasificadas como ‘ataques de grupos nacionales con intereses terroristas'.
En la lista, el gobierno de Barack Obama compara a PETA con otras organizaciones como el Frente de Liberación de la Tierra (ELF) o el Frente de Liberación de los Animales (ALF), que han sido investigadas y perseguidas por el FBI.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Nuestras tradiciones, Nuestra cultura, Nuestra libertad ¡que no nos las quiten!

La Mesa del Toro ha emitido un comunicado de prensa a los medios de comunicación manifestando su malestar por la supresión del programa Clarín de Radio Nacional de España.Comunicado de prensa de la Mesa del Toro:La Mesa del Toro quiere mostrar su preocupación por la decisión que ha tomado Radio Televisión Española de suprimir la emisión diaria del programa radiofónico de información taurina "Clarín", de Radio Nacional de España. El programa "Clarín" está en las ondas desde hace más de cuarenta años, y su boletín diario, a las diez menos cuarto de la noche, desde hace treinta. Era, en la actualidad, el único espacio que emitía información taurina diaria a nivel nacional con los resultados de los festejos y las noticias más relevantes.La explicación que ha dado el ente es la "falta de personal" que, a su vez, viene originada por la "negativa de contratar redactores para cubrir la información taurina", según ha explicado el director del programa, José Luis Carabias. Esta decisión tomada con respecto al programa "Clarín" se suma a la regresión en cuanto a espacios y tiempos de emisión, tanto informativa como de retransmisiones de festejos, dedicados a la Fiesta en Radio Televisión Española. Sin entrar en valoración alguna, la Mesa del Toro recuerda que la Fiesta es el segundo espectáculo de masas en importancia y, por lo tanto, no se puede prescindir de un espacio informativo diario.Por ello, solicitará una reunión con el nuevo presidente de Radio Televisión Española, Alberto Oliart, en cuanto éste tome posesión de su cargo, para hablar sobre la función del ente público en cuanto a garantizar el pluralismo informativo, así como la independencia y el compromiso con todos los ciudadanos.
lunes, 23 de noviembre de 2009
LOTERIA DE NAVIDAD
miércoles, 4 de noviembre de 2009
TRISTE NOTICIA

La noche de ayer nos llegaba la triste noticia de que un Bombero del SEPEI de Albacete, había fallecido en la extinción de un incendio en una carpintería de la localidad de Villarobledo. Al parecer fue atrapado por el derrumbe del techo de la vivienda.
Jose, casado en Molinicos y al que conociamos cariñosamente como "Josete", ha sido la victima. Estuvo destinado varios años en Molinicos y por su forma de ser, hizo grandes amistades.
Amante de los caballos y de los toros, colaboro como asesor a la presidencia en dos de los festivales que SIERRABRAVA organizo.
Desde este Blog queremos mandar un fuerte abrazo y nuestro más sentido pésame a la
familia, en estos momentos tan llenos de tristeza que estan viviendo.
Mandar un cálido abrazo a todo el cuerpo de Bomberos, (que son muchos los amigos que SIERRABRAVA tiene, dedicados a esta profesión) por la labor impagable que realizais.
JOSETE, Gracias por compartir con nosotros esa alegria y gran humor que tenías.
JOSE, descansa en PAZ.
martes, 6 de octubre de 2009
VIAJANDO POR EL PASADO. JUAN BELMONTE
Juan Belmonte, matador de toros, nuestra primera parada en viajando por el pasado."Cruzaban de noche el río, dejando la ropa en la ribera, y sin más atuendo que las alpargatas, pasaban horas entre los cardos hasta conseguir apartar una res y torearla con la chaquetilla de Riverito, que era el mayor. Así fueron los comienzos de Belmonte, durísimos y aventurados, fuera de la ley, de los horarios normales, de la lógica alimenticia y hasta de la esperanza, porque Belmonte estaba convencido de que nunca llegaría a ser torero.Su padre se arruinaba poco a poco, cargado de hijos, mientras Juanito dormía de día y se jugaba la vida de noche, toreando cualquier fiera en las marismas a la luz de la luna o , si no había luna, de una lámpara de carburo. Se iba haciendo mozo, pero no gallardo. Comido por el hambre, dominado por la timidez y por una ambición ininconcreta, aquel rebelde del Altozano tenía la estampa de un faquir con mandíbula redundantemente regia, entre Austria y Borbón. De parecer Habsburgo tardío le salvaba una mirada buída y oscura, de animal muy toreado y lleno de mataduras. Nadie creía en él, salvo Calderón, un banderillero del Espartero, que fue su padrino en las tertulias sevillanas.Su
primer amor de verdad fue una mujer casada, muy guapa, que se prendó del becerrista feo y casi consiguió hacerle olvidar su naciente y titánica afición. Tras un disparatado debut en Elvas, pudo, a trancas y barrancas, empezar a torear con nombre propio o prestado, en sustituciones granujientas.Y cuando por fin se coló en una novillada de la Maestranza, le echaron los dos novillos al corral. Ante el segundo, tras sonar el tercer aviso, tiró la espada, se hincó de rodillas, acercó la cara al testuz de la fiera y se puso a gritarle: «¡Mátame! ¡Mátame!». El animal, mucho más prudente que el novillero, se volvió a los corrales sin mancharse las astas.Tras un invierno de desolación, trabajando como jornalero en al Corta del Guadalquivir, pudo volver a empezar desde abajo, en Valencia, y allí, derrochando un valor temerario, hacerse un hueco en la Fiesta. Desde Valencia, su nombre iba asociado al Hule y a la Pálida, esto es, a las cornadas de apariencia fatal. No era Belmonte un torero tremendista sino, según el público más entendido, simplemente suicida. El torero no compartía del todo este criterio, aunque lo aceptaba. Pero al que quería oírlo, si alguno hubo, le explicaba su idea de la tauromaquia, madurada en aquellas madrugadas feroces de La Tablada, toreando desnudo con una chaquetilla prestada. Decía que el toro no tenía sus terrenos propios y el torero los suyos, según aseguraba la tauromaquia clásica, desde Paquiro. Belmonte no admitía derechos de propiedad dentro del ruedo, ni a humanos ni a fieras. Esa fue su revolución. Lo demás fue valor, arte y un magnetismo especial para los públicos. Sólo le faltaba un rival y lo encontró en el torero más perfecto que ha dado hasta hoy la Fiesta: José Gómez Gallito, Joselito.La rivalidad entre Joselito y Belmonte, que marca la Edad de Oro del toreo, no fue una casualidad. José era una criatura portentosa con la ferocidad de la juventud, el duende de una dinastía, y el dominio de la técnica nunca visto. Era altanero, valeroso, soberbio, apolíneo. Tenía que tropezarse con su envés: el oscuro, el pobre, el enfermo, el que sólo podía poner frente al toro su infinita capacidad de morir. Y ese era Juan. Tan fatal era ese duelo que el primer día en que Belmonte triunfó en Sevilla quisieron sus enloquecidos partidarios hacerle pasar el puente de Triana no en hombros, que era poco para el semidiós, sino en andas, como El Cachorro en Semana Santa. Heroicamente resistió un cura el intento de robar las andas, amenazando de excomunión a los sacrílegos y, cuando al fin consiguió su propósito, rezongó: ¡Si por lo menos hubiera sido Joselito!».Desde 1914 España se divide entre gallistas y belmontistas. Se ha llegado a decir que la división entre aliadófilos y germanófilos no fue sino una politización innecesaria de la pugna sustancial entre los de José y Juan. Con ambos llega un nuevo concepto de la tauromaquia, la creación de grandes plazas -como la Monumental de Las Ventas, impulsada por Joselito- y el acercamiento de los intelectuales a la Fiesta, mérito de Belmonte, que desde novillero se aficionó al trato de Valle-Inclán, Pérez de Ayala, Romero de Torres y otros artistas taurófilos. Es famoso el diálogo con Valle:- Ahora, Juan, ya sólo te queda morir en la plaza.- Se hará lo que se pueda, don Ramón, se hará lo que se pueda.A veces, Belmonte se quedaba a dormir en el estudio de Solana o de Vázquez Díaz, a sus anchas entre libros y cuadros. Y no era una pose. Cuenta Josefina Carabias que Paco Madrid, compañero de las primeras capeas, le aseguró que junto a la espuerta con el utillaje taurino llevaba siempre otra llena de libros: «Un torero más leído y más bañado no lo ha habido ni lo habrá jamás». Con el dinero y la gloria llegaron los contratos para América, llenos de aventuras increíbles en el México de la revolución o en la Lima encantadora y colonial, que le recordaba a Sevilla y en la que encontró esposa, aunque muy flaca para los gustos de entonces. ¿Cogidas? Todas. Pero la peor fue la de Joselito. Habían llegado José y Juan a ser grandes amigos. Del mismo modo que José acabó toreando en los terrenos de Juan, y Juan aprendiendo la técnica de José, aunque con limitaciones físicas, sus dos personalidades se fueron hermanando. Viajaban juntos en el tren y se cambiaban de vagón al llegar a las estaciones, para no defraudar. Joselito, que lo tenía todo, era muy desgraciado en amores. Enamorado de una muchacha de la aristocracia andaluza, el padre se negaba a consentir su matrimonio con el torero. José llegó a dar clases para leer mejor y mejorar su letra pero todo era inútil. También estaba harto del público, que se había cansado de verlos triunfar juntos y ganar dinero. El día antes de su muerte, torearon en Madrid y Gallito le dijo a Belmonte que debían retirarse, porque así no se podía torear. Juan estaba de acuerdo. Fue una tarde horrible. José canceló la corrida madrileña del día siguiente y se fue a torear a Talavera. Allí le esperaba la muerte.Belmonte murió con él. Luego se retiró dos veces, rejoneó, tuvo cortijo, ganado y millones. Envejeció lentamente, entre Madrid, Sevilla y su finca de Utrera. De vez en cuando se le veía en «Los Corales», con sus gafas negras, hablando poco y del tiempo. Tenía en la boca la tristeza de la muerte que fue de otro. Con 70 años, se enamoró sin esperanzas de una flamenca muy joven. Una tarde, salió a pasear a caballo, arreó el ganado, contempló el ocaso, volvió a la casa, subió a su habitación y se pegó un tiro.
primer amor de verdad fue una mujer casada, muy guapa, que se prendó del becerrista feo y casi consiguió hacerle olvidar su naciente y titánica afición. Tras un disparatado debut en Elvas, pudo, a trancas y barrancas, empezar a torear con nombre propio o prestado, en sustituciones granujientas.Y cuando por fin se coló en una novillada de la Maestranza, le echaron los dos novillos al corral. Ante el segundo, tras sonar el tercer aviso, tiró la espada, se hincó de rodillas, acercó la cara al testuz de la fiera y se puso a gritarle: «¡Mátame! ¡Mátame!». El animal, mucho más prudente que el novillero, se volvió a los corrales sin mancharse las astas.Tras un invierno de desolación, trabajando como jornalero en al Corta del Guadalquivir, pudo volver a empezar desde abajo, en Valencia, y allí, derrochando un valor temerario, hacerse un hueco en la Fiesta. Desde Valencia, su nombre iba asociado al Hule y a la Pálida, esto es, a las cornadas de apariencia fatal. No era Belmonte un torero tremendista sino, según el público más entendido, simplemente suicida. El torero no compartía del todo este criterio, aunque lo aceptaba. Pero al que quería oírlo, si alguno hubo, le explicaba su idea de la tauromaquia, madurada en aquellas madrugadas feroces de La Tablada, toreando desnudo con una chaquetilla prestada. Decía que el toro no tenía sus terrenos propios y el torero los suyos, según aseguraba la tauromaquia clásica, desde Paquiro. Belmonte no admitía derechos de propiedad dentro del ruedo, ni a humanos ni a fieras. Esa fue su revolución. Lo demás fue valor, arte y un magnetismo especial para los públicos. Sólo le faltaba un rival y lo encontró en el torero más perfecto que ha dado hasta hoy la Fiesta: José Gómez Gallito, Joselito.La rivalidad entre Joselito y Belmonte, que marca la Edad de Oro del toreo, no fue una casualidad. José era una criatura portentosa con la ferocidad de la juventud, el duende de una dinastía, y el dominio de la técnica nunca visto. Era altanero, valeroso, soberbio, apolíneo. Tenía que tropezarse con su envés: el oscuro, el pobre, el enfermo, el que sólo podía poner frente al toro su infinita capacidad de morir. Y ese era Juan. Tan fatal era ese duelo que el primer día en que Belmonte triunfó en Sevilla quisieron sus enloquecidos partidarios hacerle pasar el puente de Triana no en hombros, que era poco para el semidiós, sino en andas, como El Cachorro en Semana Santa. Heroicamente resistió un cura el intento de robar las andas, amenazando de excomunión a los sacrílegos y, cuando al fin consiguió su propósito, rezongó: ¡Si por lo menos hubiera sido Joselito!».Desde 1914 España se divide entre gallistas y belmontistas. Se ha llegado a decir que la división entre aliadófilos y germanófilos no fue sino una politización innecesaria de la pugna sustancial entre los de José y Juan. Con ambos llega un nuevo concepto de la tauromaquia, la creación de grandes plazas -como la Monumental de Las Ventas, impulsada por Joselito- y el acercamiento de los intelectuales a la Fiesta, mérito de Belmonte, que desde novillero se aficionó al trato de Valle-Inclán, Pérez de Ayala, Romero de Torres y otros artistas taurófilos. Es famoso el diálogo con Valle:- Ahora, Juan, ya sólo te queda morir en la plaza.- Se hará lo que se pueda, don Ramón, se hará lo que se pueda.A veces, Belmonte se quedaba a dormir en el estudio de Solana o de Vázquez Díaz, a sus anchas entre libros y cuadros. Y no era una pose. Cuenta Josefina Carabias que Paco Madrid, compañero de las primeras capeas, le aseguró que junto a la espuerta con el utillaje taurino llevaba siempre otra llena de libros: «Un torero más leído y más bañado no lo ha habido ni lo habrá jamás». Con el dinero y la gloria llegaron los contratos para América, llenos de aventuras increíbles en el México de la revolución o en la Lima encantadora y colonial, que le recordaba a Sevilla y en la que encontró esposa, aunque muy flaca para los gustos de entonces. ¿Cogidas? Todas. Pero la peor fue la de Joselito. Habían llegado José y Juan a ser grandes amigos. Del mismo modo que José acabó toreando en los terrenos de Juan, y Juan aprendiendo la técnica de José, aunque con limitaciones físicas, sus dos personalidades se fueron hermanando. Viajaban juntos en el tren y se cambiaban de vagón al llegar a las estaciones, para no defraudar. Joselito, que lo tenía todo, era muy desgraciado en amores. Enamorado de una muchacha de la aristocracia andaluza, el padre se negaba a consentir su matrimonio con el torero. José llegó a dar clases para leer mejor y mejorar su letra pero todo era inútil. También estaba harto del público, que se había cansado de verlos triunfar juntos y ganar dinero. El día antes de su muerte, torearon en Madrid y Gallito le dijo a Belmonte que debían retirarse, porque así no se podía torear. Juan estaba de acuerdo. Fue una tarde horrible. José canceló la corrida madrileña del día siguiente y se fue a torear a Talavera. Allí le esperaba la muerte.Belmonte murió con él. Luego se retiró dos veces, rejoneó, tuvo cortijo, ganado y millones. Envejeció lentamente, entre Madrid, Sevilla y su finca de Utrera. De vez en cuando se le veía en «Los Corales», con sus gafas negras, hablando poco y del tiempo. Tenía en la boca la tristeza de la muerte que fue de otro. Con 70 años, se enamoró sin esperanzas de una flamenca muy joven. Una tarde, salió a pasear a caballo, arreó el ganado, contempló el ocaso, volvió a la casa, subió a su habitación y se pegó un tiro.Esperando que haya sido amena y de vuestro interes, la lectura de este pasaje.
En el próximo viaje, pararemos en la vida de Jose Gomez Gallito "Joselito ". rival y gran amigo de Juan Belmonte.
jueves, 24 de septiembre de 2009
VICTORINOS O VICTORIANOS

¿ Victorinos o Victorianos ?
La fiesta de los toros se sustenta fundamentalmente en el toro de lidia y dentro de las ganaderías actuales hay ganaderos que están haciendo un trabajo ejemplar, marcando la pauta a seguir a sus colegas. Dos de estas ganaderías son las de Victorino Martin y la de Victoriano del Rio.
El cierre de la temporada en plazas de primera en el suroeste francés recae en la feria “Toros y Salsa” en Dax. Para dicho evento la comisión taurina había reseñado 2 corridas irreprochables: el sábado 12 de Septiembre los Victoriano del Rio para Ponce, Juli y Castella, el domingo 13 los Victorino Martin para Fundi, David Mora y Alberto Aguilar.
Antes de levantarse el telón, el aficionado andaba con la mente llena de preguntas y enigmas: ¿Corrida torerista o torista?, ¿Encaste Domecq o Albaserrada?, ¿Los toros de la sierra madrileña o los de Extremadura?, ¿La técnica de las figuras del toreo o la voluntad de toreros necesitados? ¿La monopica o la suerte de varas emocionante? ¿Los pitones enfundados o los cuernos sin fundas?
Muchas, muchas, muchísimas preguntas que necesitan una respuesta probablemente matizada y si algo se puede afirmar es que la fiesta actual no puede, ni debe pasarse ni de los unos, ni de los otros.
En la feria “Toros y Salsa” las 2 ganaderías puntuaron para continuar en lo más alto una temporada más. Los Victorianos lidiando un quinto toro de escándalo que en manos de “El Juli” lucio todavía muchísimo mas y los Victorinos con una corrida de nota alta, en la cual se dio la vuelta al ruedo al segundo toro de la tarde.
La fiesta de los toros se sustenta fundamentalmente en el toro de lidia y dentro de las ganaderías actuales hay ganaderos que están haciendo un trabajo ejemplar, marcando la pauta a seguir a sus colegas. Dos de estas ganaderías son las de Victorino Martin y la de Victoriano del Rio.
El cierre de la temporada en plazas de primera en el suroeste francés recae en la feria “Toros y Salsa” en Dax. Para dicho evento la comisión taurina había reseñado 2 corridas irreprochables: el sábado 12 de Septiembre los Victoriano del Rio para Ponce, Juli y Castella, el domingo 13 los Victorino Martin para Fundi, David Mora y Alberto Aguilar.
Antes de levantarse el telón, el aficionado andaba con la mente llena de preguntas y enigmas: ¿Corrida torerista o torista?, ¿Encaste Domecq o Albaserrada?, ¿Los toros de la sierra madrileña o los de Extremadura?, ¿La técnica de las figuras del toreo o la voluntad de toreros necesitados? ¿La monopica o la suerte de varas emocionante? ¿Los pitones enfundados o los cuernos sin fundas?
Muchas, muchas, muchísimas preguntas que necesitan una respuesta probablemente matizada y si algo se puede afirmar es que la fiesta actual no puede, ni debe pasarse ni de los unos, ni de los otros.
En la feria “Toros y Salsa” las 2 ganaderías puntuaron para continuar en lo más alto una temporada más. Los Victorianos lidiando un quinto toro de escándalo que en manos de “El Juli” lucio todavía muchísimo mas y los Victorinos con una corrida de nota alta, en la cual se dio la vuelta al ruedo al segundo toro de la tarde.
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